PREPARACION DE SUELOS
Es importante para lograr una buena germinación que haya
como circunstancia complementaria una adecuada preparación de suelos.
Si los terrenos por su topografía y condición física
permiten labores mecanizadas se debe tener en cuenta las siguientes
normas:
- Eliminar la vegetación natural en forma química
aplicando herbicidas tipo glifosato o mecánica con rolo o guadañadora. Esta vegetación
se puede dejar descomponer durante unos dos meses después de pasar rastra pesada sin
traba en forma cruzada y eliminar terrones con el rastrillo pulidor sin traba para dejar
una cama adecuada y así llevar a cabo la siembra.
En terrenos de ladera donde se dificulta la mecanización
hay algunos métodos que permiten su aprovechamiento de la siguiente
manera:
1- Aplicar herbicida tipo glifosato para quemar la
vegetación.
2- Tumba del monte y quema de vegetación con fuego.
3- Hacer surcos en curvas de nivel a 30 cms. entre surco y
surco. Los surcos deben ser superficiales no más allá de 2 cms. de profundidad, es más
claro un rayado a esa profundidad para luego sembrar la semilla. También sembrar a chuzo
a esa profundidad (2cms.) a una distancia de 25 cms. en cuadro.
SIEMBRA
Cuando se trata de terrenos que hemos preparado en forma
mecanizada las semillas de los brachiarias se pueden sembrar al voleo por medio de
voleadora accionada con tractor o sembradoras de surcos.
Cuando se aplica algún correctivo (calfos-roca
fosfórica, etc.) se deben aplicar con la última pulida para incorporarlo al suelo antes
de la siembra.
Para distribuir uniformemente la semilla la cantidad de
semilla que se va a utilizar por hectárea (3/4 kilos ha.) se mezcla u homogeniza muy bien
con un bulto de cacarilla de arróz o aserrín.
Previamente a la siembra la voleadora debe
calibrarse para regar la misma cantidad de cascarilla en una hectárea, asegurándose que
entre huella y huella dejada por el tractor no haya más de 1.5 mts. de distancia
para que no queden espacios sin cubrir. La semilla se debe tapar por medio de ramas que
van colgadas detrás de la voleadora a una distancia de 2.5 a 3 mts. El ancho de la escoba
formada por las ramas debe ser de 3 a 4 mts. para cubrir toda la franja que esparce la
voladora quedando la semilla tapada con una capa de suelo de medio a un cm. Nunca debe
utilizarse rastra o rastrillos para tapar la semilla.
NOTA
Siempre es recomendable hacer análisis de suelos para
aplicar los correctivos y si es el caso ferlilizantes que propendan por un adecuado
desarrollo de la pradera.
En terrenos mecanizables no se debe utilizar arados de
disco o vertedera para después rastrillar por que se corre el riesgo que con lluvias
fuertes la semilla se profundice más allá de los 2 cms. y se pierda la semilla por que
no pueda emerger.
Recuerde que la utilización de una buena
semilla y prácticas culturales adecuadas en la siembra son clave del
éxito.
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