Los perros tienen distintas formas de ser, es muy probable que dos perros que se criaron juntos al nacer tengan comportamientos completamente diferentes, esto no tiene nada de extraño, por eso hay que conocer bien a tu perro, según su tamaño, raza y personalidad para enseñarle. Para lograrlo es esencial dos factores claves: La paciencia y el amor.

César Millán, “El encantador de perros”, da las claves para el adiestramiento doméstico de nuestra mascota. No dedemos olvidar que que el entorno familiar también es importante, hay perros que se llevan mejor con los niños que otros, algunos hablan de razas peligrosas, pero lo importante es como se críe al perro. Lo otro, es que para educarlo bien es mejor que sea un cachorro, pues así entenderá desde pequeño a llevarse con los niños. Si no tienes niños y tienen espacio puedes tener cualquier perro, mucho mejor si es uno adulto que adoptaste de la calle o de alguna familia que no lo cuida como merece.

Paso 1: Crea una rutina de juegos con tu perro de entre 10 y 20 minutos diarios. Cuando este cómodo comienza a enseñarle trucos muy sencillos. Ten mucha paciencia, si a la primera te alteras el perro ya no querrá jugar. Recuerda que si el perro no es un cachorro la rutina tiene que hacerse durante más tiempo. Si tienen miedo es muy difícil que pueda aprender.

Paso 2: El can nunca debe olvidar que tú eres el amo. No lo golpees jamás, puedes subir el tono de voz y decir ¡No! Cuando hacen algo indebido, ellos comprenden perfectamente. Cuando hagan algo bien debes compensarlos, con una galletita,     si le das un hueso querrán mordisquearlo o enterrarlo por ahí, lo que terminará con el entrenamiento. – Los premios tienen que ser numerosos, si el perro hace algo bien 3,4 o 5 veces siempre tienes que premiarlo, así estará mucho más atento a lo que quiere hacer. Demás está decir que, si la galleta no es de su agrado, no participará del entrenamiento con mucho entusiasmo.

Paso 3: Asegúrate de que el perro sepa que tienes un premio antes de dar la orden. Cuando tu perro aprenda un truco, repítelo varias veces para que no se le olvide, claro que no debes abusar, pues perderá el interés. Utiliza tu manos y lenguaje claro para dar las instrucciones, el perro terminará familiarizando los gestos con el sonido de algunas palabras. Si el logro es supremo felicítalo efusivamente, que sepa que es el mejor y que estás contento de lo que puede llegar a realizar.

Paso 4: Intercala breves períodos de adiestramiento en los paseos y los juegos. Cada dos minutos más o menos pide al perro que se siente cuando está andando o que venga si está jugando, ofrécele una golosina y luego dile: “vamos” o “a jugar”, de ese modo, el perro no dará tirones de la correa y tanto el paseo como el juego se convertirán en recompensas que benefician el adiestramiento en lugar de distracciones que lo perjudican.

Paso 5: Los trucos deben enseñarse una vez por semana, y debes continuar una rutina si quieres que siga aprendiendo. De vez en cuando recuérdale viejos trucos. Ten en cuenta que nunca debes sobreexigirle.