Como médico la mejor recomendación que le puedo dar a los tutores es la prevención; y es que esta palabra es un término muy valioso en el área de la salud. En veterinaria hay varios factores a tener en cuenta, sobre todo porque al aplicarla aumentamos el bienestar de nuestras mascotas y al mismo tiempo el de toda la familia. Y teniendo en cuenta la parte económica aplicaría la frase: “prevenir es más barato que curar”; teniendo en cuenta que es mejor hacer una inversión y hacerlo bien a la primera y no pasar por una enfermedad que se pudo evitar y todo lo que conlleva.

Siempre el primer punto es la alimentación, que debe ser de buena calidad y el tutor es en parte responsable de suministrar la ideal. Por otra parte, es responsabilidad del vete rinario informar acerca de riesgos y guiar el proceso de prevención de enfermedades, aquí entran 2 grupos básicos: enfermedades infecciosas y enfermedades ligadas a las hormonas.

En esta oportunidad hablemos de los puntos clave para prevenir las enfermedades infecciosas:

– La desparasitación: que se debe iniciar a los 15 días de vida y repetir quincenalmente hasta aproximadamente los 5 primeros meses. Esto porque se asume que la madre durante la lactancia pudo pasar parásitos a los cachorros.

Y se debe realizar tanto en perritos como mininos. De adultos se recomienda desparasitar cada 3 meses, teniendo en cuenta también los retos ambientales.

– La vacunación: es elemental en el proceso y desarrollo inmunológico de las mascotas en las diferentes etapas de vida. El plan vacunal varía según el laboratorio a usar, la experiencia del médico veterinario y las condiciones específicas del paciente, y debe siempre ir de la mano de un profesional veterinario. Algunas de las enfermedades que se previenen con la vacunación en los perritos son: distemper, parvovirosis, leptospira, hepatitis, parainfluenza, rabia y bordetella. Y en los gaticos son: rinotraqueitis, panleucopenia, calicivirus, rabia y leucemia. Y a tener en cuenta es que tanto los gaticos como los perritos se deben vacunar anualmente, ya que son enfermedades que pueden reincidir en edades adultas y ponen en alto riesgo la vida de ellos.

En este punto es importante resaltar que al vacunar y desparasitar a nuestras mascotas también estamos protegiendo nuestra familia ya que algunas de estas enfermedades pueden ser contagiosas para el ser humano.

-Antipulgas y antigarrapatas: Algo que pocos saben es que tanto la pulga como la garrapata pueden trasmitir enfermedades como la erlichia o mycoplasma (entre otras) a nuestros perros y gatos y aun peor es que son una condición para toda la vida. Con una simple aplicación o toma de cualquier producto especializado para controlar la infestación lograremos prevenir un proceso infeccioso complejo.

Hay muchos otros procesos que se pueden prevenir fácilmente si el tutor se informa y acude con un profesional para asesorarse, en conjunto trabajaremos por disfrutar una mascota saludable por muchos años.

Artículo por Dr. Mayra Alejandra Caicedo Herrera
Médico Veterinario CEBA